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Calambres musculares, la realidad

Actualizado 25/03/2018

Hoy voy a tratar de dar una visión actual de los calambres musculares (muscle cramps) asociados al ejercicio. Aspecto tan importante en deportes sobre todo de resistencia, como el running, por lo que ten muy presente o comparte si te parece interesante para otros compañeros.

Los calambres en atletas todavía no se entienden bien, existe la hipótesis de que es por causas de deshidratación y pérdida de electrolitos, pues bien, las últimas tendencias y revisiones ponen en duda esta afirmación (2009, 2011). ¿Por qué? Esta hipótesis se basa en casos clínicos y NO en atletas.

La hipótesis que está cogiendo más fuerza es la que los últimos estudios detallan como “control neuromuscular alterado” (2008, 2009, 2011). Estamos hablando por tanto de un nivel donde el sistema nervioso central y periférico toman gran importancia. En 1997 ya se nos hablaba de que el Órgano de Golgi (encargado de enviar impulsos cuando el músculo se alarga) perdía actividad en personas con calambres.

Miller en 2015 concluye que “Lo más probable es que la causa de los calambres sea multifactorial, única para cada atleta y causada por alteraciones en el sistema nervioso. Si los calambres son de naturaleza multifactorial, esto puede explicar por qué hay tantas estrategias anecdóticas de tratamiento y prevención perpetuadas para ser eficaces en la literatura. Claramente, la ingestión de volúmenes copiosos de líquido no es la cura para todos los calambres y conlleva un riesgo grave si se ingiere demasiado líquido. Los médicos probablemente tendrán más éxito en la prevención de calambres si identifican los factores de riesgo específicos y únicos para los atletas con calambres y luego se enfocan en esos factores de riesgo con intervenciones concretas”

La causa de los calambres sea multifactorial, única para cada atleta y causada por alteraciones en el sistema nervioso (Miller, 2015)

Por tanto, no nos tenemos que volver locos con pócimas mágicas. En un grupo de Triatletas se vio como los que sufrían estos calambre eran los que habían ido a ritmos más altos durante la competición de lo que previamente habían establecido como objetivos. En ciclistas pasaba más de lo mismo, se concluyó que los que iban a ritmos más altos de los que entrenaban + condiciones de calor y humedad tenían calambres.

Los que sufrían estos calambre eran los que habían ido a ritmos más altos durante la competición de lo que previamente habían establecido como objetivos

El tratamiento inmediato sería descanso + estiramientos pasivos

El consejo sería tener un buen entrenamiento de base para lograr retardar la aparición de la fatiga muscular lo máximo posible. Por supuesto, seguir una nutrición adecuada y muy importante tener una estrategia de carrera y saber hasta donde puedo llegar. En carreras muy largas no deberemos dejarnos llevar por las buenas sensaciones iniciales para ir más deprisa. Las carreras se pierden en el 1/3 de carrera. Por eso, ¡¡frénate y tendrás tiempo de correr!!

Como siempre, si bien es claro que también se necesita más evidencia para apoyar la hipótesis de “control neuromuscular alterada”, los datos de investigación que se están acumulando apoyan esto como el principal mecanismo fisiopatológico de la etiología de los calambres musculares en el ejercicio.

 

Fuentes:

Schwellnus, M. P. (2009). Cause of exercise associated muscle cramps (EAMC)—altered neuromuscular control, dehydration or electrolyte depletion?. British journal of sports medicine43(6), 401-408.

Schwellnus, M. P., Drew, N., & Collins, M. (2011). Increased running speed and previous cramps rather than dehydration or serum sodium changes predict exercise-associated muscle cramping: a prospective cohort study in 210 Ironman triathletes. British journal of sports medicine45(8), 650-656.

P. Schwellnus, M., Derman, E. W., & Noakes, T. D. (1997). Aetiology of skeletal muscle ‘cramps’ during exercise: a novel hypothesis. Journal of sports sciences15(3), 277-285.

Schwellnus, M. P., Drew, N., & Collins, M. (2008). Muscle cramping in athletes—risk factors, clinical assessment, and management. Clinics in sports medicine27(1), 183-194.

Miller, K. C. (2015). Rethinking the cause of exercise-associated muscle cramping: moving beyond dehydration and electrolyte losses. Current sports medicine reports14(5), 353-354.

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